BALANZAS FISCALES vs BALANZAS COMERCIALES
Hace unos meses se publicaron por parte del Gobierno las balanzas fiscales de las Comunidades Autónomas (CC.AA.).
¿Qué son las balanzas fiscales?
Significa el balance de lo que cada territorio recauda en impuestos y lo que a la inversa percibe del Estado, ya sea como transferencias, inversiones (p.ej. infraestructuras) o servicios prestados (p.ej. Policía y Guardia Civil).
En el término “balanzas fiscales” se enmascara la generación y recaudación final de cada tipo de impuestos. Como se sabe, los tributos más importantes y de mayor cuantía son el IRPF, el impuesto de sociedades y el IVA.
De esta manera el IRPF, cada trabajador lo paga allí donde reside; igualmente el impuesto de sociedades cada empresa lo tributa en el lugar donde su domicilio social se ubica. Estos dos impuestos podrían vincularse al un territorio determinado (aunque la actividad de cada trabajador o empresa se ejerza en otro lugar distinto al de residencia, incluso en otros países).
Sin embargo, el IVA es recaudado por cada empresa (o autónomo) en las zonas territoriales a las que pertenezcan. Pero esto no significa que sea pagado por ellas, sino por sus clientes, que lógicamente serán de muy diversos puntos de España. Sirva de ejemplo este supuesto: yo, como supermercado de Zamora, compro yogures de una marca de una empresa radicada en Barcelona; el 16 % de lo que vale el yogurt es el Impuesto sobre el Valor Añadido o IVA; dicho impuesto es pagado por mi a la empresa, y ésta lo declara y lo recauda para Hacienda en Barcelona. ¿Ese IVA de quién es? En principio del Estado. Pero según el razonamiento nacionalista el IVA es de Cataluña y ésta lo debería gestionar íntegramente para sí.
Al hilo del título, el engaño de la publicación de las balanzas fiscales por parte del Gobierno y secularmente exigido por los partidos nacionalistas es manifiesto, ya que muchos de los impuestos son generados por la actividad de las empresas en el resto del territorio. Por eso, más justo sería publicar también las balanzas comerciales. Esto es, los importes de compra y venta de productos y servicios que cada C.A. tiene con el resto de Comunidades.
Así, en un informe publicado hace poco por el Centro de Predicción Económica (CEPREDE), se muestra que Castilla y León vende a Cataluña el 9,6 % del total de productos y servicios generados aquí, mientras que Castilla y León compra el 14 % del total que adquiere fuera de sus límites territoriales a Cataluña.
Por eso, ante la reclamación sempiterna nacionalista de gestionar todos los impuestos de su territorio, habría que plantearse si eso más que justo para ellos es justo para los demás. (No obstante, con salvedades, éste es el planteamiento actual para las comunidades forales del País Vasco y Navarra).
Autor: Daniel Ramos Dominguez - (19 de Septiembre de 2008)