XI CONGRESO REGIONAL DEL PARTIDO POPULAR de Castilla y León
25 de Octubre de 2008
Centro Cultural Miguel Delibes, Valladolid
Más de dos mil personas, entre compromisarios e invitados, arroparon la tercera elección de Juan Vicente Herrera como presidente del partido en una votación en la que obtuvo más respaldo que hace cuatro años y más que la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre.
A las diez menos cuarto de la mañana, el todavía candidato a la presidencia del partido llegó al auditorio del Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, uno de los pocos en la Comunidad capaz de albergar una reunión de estas dimensiones. Allí le esperaban ya la gran mayoría de cargos públicos y cuadros del partido, empezando por el Gobierno regional en pleno y por un hiperactivo, entonces, Antonio Silván, presidente del comité organizador, que tuvo su minuto de gloria para dar la bienvenida a los compromisarios, antes de ceder su sitio al presidente del PP de Zamora, Fernando Martínez Maíllo, que fue el encargado de presidir el congreso.

Remolones, los compromisarios e invitados tardaron en entrar en ambiente, aunque la lectura del informe de gestión de la dirección saliente a cargo del secretario general, Alfonso Fernández Mañueco, logró reunirlos a la mayoría. Allí esperaron también la intervención de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, antes de los platos fuertes de la cita: la primera intervención de Herrera y la ponencia económica con el esperado debate sobre el sistema financiero regional –el “músculo financiero regional” que dijo en su día Herrera- que centró la mayoría de los comentarios. A falta de mucha incertidumbre sobre los nombres, que se conocieron en su mayoría a primera hora de la mañana, la intervención de Herrera y de los portavoces abulenses, que sustituyeron en esta cita a los leoneses como el grupo ‘discolo' se esperaba con interés, el mismo que despertaron los cuatro votos negativos que obtuvo la ponencia, entre ellos el teniente de alcalde de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de la capital abulense, Félix Olmedo. A partir de ahí, y una vez obtenido tan amplio respaldo, todo el mundo se relajó y apresuró a dar las explicaciones y se vio, una vez más, mucha piña en la delegación de Ávila.
Con esta tranquilidad, y los nervios de Alicia García, verdadera sorpresa de la nueva dirección, así como la avalancha de felicitaciones para los nuevos vicesecretarios, llegó la hora de comer y el desembarco de los dirigentes nacionales del partido y de los invitados. Entre los primeros, la vallisoletana Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato y, por supuesto Mariano Rajoy, que se sumaron a Ángel Acebes, presente desde por la mañana
Multitud de invitados
Entre los invitados, también hubo músculo. Oyendo los discursos –con agradecimientos explícitos a su presencia en el Centro Cultural- estuvieron representantes institucionales como los presidentes del Consejo Consultivo y de Cuentas, Mario Amilivia y Pedro Martín, y del CES, José Luis Díez Hoces. También acudieron el vicepresidente de Cecale y su secretario general, así como otros representantes de la patronal; el presidente de la Empresa Familiar José Vega y del Consejo Regional de Cámaras, Manuel Vidal, junto con el presidente de la Cámara de Valladolid y el de Caja Burgos, José María Arribas.
Desde el mundo de los sindicatos acudieron los secretarios generales de CCOO y UGT en Castilla y León, Ángel Hernández y Agustín Prieto, y desde el mundo de la agricultura asistieron el presidente de Asaja, Donaciano Dujo; el secretario regional de UPA, Julio López; el máximo dirigente regional de Coag, Aurelio Pérez, y el coordinador de UCCL, José Manuel González Palación, así como diversos representantes de colectivos y organizaciones sociales de Castilla y León

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